MACHU PICHU II - AGUAS CALIENTES


Primeros pasos a los pies de un sueño


Primera impresión de Aguas Calientes - Enero de 2019
Aguas Calientes no es el pueblito perdido en el medio de la naturaleza que uno se imagina. No al menos si uno lo fantasea sin infraestructura y hasta rústico. Por el contrario, cuenta con hotelería, restaurantes, ferias y comercios para todos los gustos y bolsillos. El encanto está omnipresente gracias al río Urubamba -que es el protagonista indiscutible- y el entorno montañoso. Se trata de un lugar muy húmedo (al menos así lo fue en enero) donde son habituales las lluvias; con las que se convive en paz si uno lleva un pilotín liviano. 



Tranquilamente se puede llegar sin reserva y buscar lugar para hospedarnos. Hay desde campings hasta hoteles de alta categoría. Lo que no pude ver fueron hostels pero asumo que tampoco me esforcé en encontrar uno. Los precios son para todas las posibilidades y en absoluto me parecieron caros. Nosotras nos quedamos en un hotel con habitación compartida para tres personas, desayuno incluido y wifi  pagando 63.50 Soles cada una por dos noches (20 US$). Reservamos por Booking antes de salir de Cusco, pero había mucha disponibilidad, este recaudo no era en realidad necesario.

Al ingresar al pueblo, poco antes de toparnos con el puente que atraviesa el pueblo hacia la zona de restaurantes y a pocos metros de la estatua del Inca, hay una caseta de información al turista que proveé de mapas e indicaciones a todo aquel que lo requiera.

Considerando nuestra forma de llegar a la ciudadela nosotras programamos pasar dos noches en Aguas Calientes. Esto implicó proyectar dos cenas y un almuerzo al día siguiente. Se pueden comprar sandwiches y refrigerios en los kioscos pero en vistas del desgaste físico y de los precios, verdaderamente no vale la pena. Existen en casi todas las casas de comidas lo que nombran como “menú turístico”. Se trata de una primera entrada de sopa, un segundo plato de alguna carne de pescado o pollo acompañada de arroz y una mínima ensalada. Estos platos oscilan entre los 10 a 25 soles según se busquen ofertas (3 a 7,5 US$), por lo general no incluyen bebidas ni postre. Una Coca Cola de 360 cm3 cuesta alrededor de 8 soles (2,50 US$ aprox.) y, pasemos a lo importante: una cerveza Cusqueña de 600 cm3, 14 soles (4,20 US$).


Siguiendo las vías dentro del pueblo 
Por todos lados se ven ofertas de hamburguesas y pastas a 15 soles, algunas incluyendo gaseosas (4,50  US$). Una aclaración a partir de lo que experimentamos nosotras: en las tres oportunidades en que salimos a comer la cuenta nos llegaba con un número mucho mayor al que nosotras calculábamos a razón de lo consumido. Cuando preguntamos el motivo se nos indicó que se estaba abonando el “servicio de mesa”. En un primer momento creímos que se trataba de lo que aquí conocemos como “precio del cubierto”, pero esto se diluyó cuando el primer mozo nos aclaró que se trataba de un coste que no es obligatorio abonar. Allí nos dimos cuenta que era una especie de propina. Creo que nadie tiene problema en pagar propinas pero nos resultó fastidioso que esta fuera anexada a nuestra cuenta sin señalarlo y en más de un lugar con montos que rozaban el valor de lo pedido. En este sentido, y preguntando amablemente en todas las oportunidades, decidimos, según la atención recibida, abonar o no una propina, pero nunca el monto que desde principio se nos había estipulado. Nadie nos miró con mala cara ni pasamos vergüenza. Uno no está acostumbrado a hacer esto pero en lugares donde hay una manipulación de precios excesiva con los turistas es bueno poner límites.



EL ASCENSO

EL SUEÑO DE MACHU PICHU A 2500 ESCALONES DE DISTANCIA

Una vez en Aguas Calientes, además de descansar, disfrutar de las Aguas Termales (S. 13 / 4 US$ aprox) y del entorno natural, tenemos que decidir cómo vamos ascender a la ciudadela. Es necesario entender que Aguas Calientes es un poblado que se encuentra a los pies de la Ciudadela de Machu Pichu; las icónicas imágenes de esta maravilla del mundo forman parte de la cima de la montaña, y nosotros hasta entonces, nos encontramos en realidad a sus pies.

Bajando esta calle comienza la caminata
de ascenso 
Hay dos maneras de subir. La primera es gratuita e implica estar en condiciones físicas óptimas, además de no sufrir de vértigo: pues se trata de ascender caminando, por nuestra cuenta, los 2500 escalones. El camino es todo el tiempo en subida y, según el relato de quienes lo hicieron, se demora entre 2 y 2.30 hs en llegar. La experiencia seguramente es grata pero se puede correr el riesgo de arribar muy cansados al destino que añoramos. Recordemos que la ciudadela de por sí ya implica una caminata extensa (aunque nada que sea extenuante, vale aclarar). Para hacer este camino basta con seguir a los buses que llevan a los turistas y antes de atravesar el puente pedir sugerencias y consejos a la caseta de atención al turista que hay al iniciar el ascenso. Si se tiene el primer turno de ingreso a la ciudadela esta caminata se deberá hacer muy temprano. Algunos viajeros nos indicaron que empezaron la aventura a las 4 am para poder estar en lo más alto a las 6 am, hora en que se habilita el primer ingreso.

Subiendo a la ciudadela en bus
Para quienes tenemos vértigo, miedo a cansarnos mucho, no pueden subir por impedimentos físicos o sencillamente no quieren hacerlo, existe la opción fácil: subir en bus. En la calle principal del pueblo podremos encontrar dos locales de venta de pasajes de la única empresa que hace el trayecto: Consettur. Cualquier lugareño, o turista con más de un día en el lugar, podrá indicarnos dónde queda. Una de las bocas de expendio está abierta hasta las 00 horas, por lo cual se puede ir tranquilo, luego de cenar incluso.

A saber: no nos venderán el ticket si no contamos con la entrada de ingreso a la ciudadela; no se venden más de 10 tickets por personas (aclaración por si van en grupo); hay que llevar pasaporte o identificación de nuestro país de origen para comprarlos. Aceptan tarjetas de crédito y de débito; esta posibilidad se habilitó recientemente, yo la aproveché para no quedarme sin efectivo. Cada tramo para los extranjeros sale 12 US$, por ende si queremos comprar ida y vuelta el costo total es de 24 US$. Hay descuento para niños y discapacitados (con certificado), sobre esto último leímos a poco de viajar que personas con movilidad reducida o que usen sillas de rueda cuentan ahora con sillas que permiten el acceso a la ciudadela. No obstante, no lo vimos in situ, de igual modo  bastará informarse antes de comprar la entrada y listo.  

El ascenso en bus dura aproximadamente 15 minutos; todo el tiempo hay micros saliendo desde la calle principal del pueblo. Mostramos nuestro ticket, lo escanean y listo, ascendemos tranquilamente.





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